Artistas y Teckels

Los teckels, dachshund o perro salchicha son perros inteligentes, cariñosos y protectores. Son muy populares por ser de las razas preferidas por las monarquías europeas (especialmente la británica), pero también son una de las razas más representadas en el arte. Hoy os presentamos a cinco artistas que convivían con sus teckels.

  • Pablo Picasso

Lump conoció a Pablo Picasso cuando visitaba su casa de Cannes. Por aquel entonces, Lump vivía con David Duncan, un fotógrafo amigo de Picasso, pero no se llevaba bien con el otro perruno con el que convivía. Cuando le conoció, Picasso le pintó un plato especialmente para él, y decidió quedárselo. En muchas ocasiones le hacía compañía mientras pintaba.

 

  • Anton Chekhov

Nicolai Leykin, el editor de Anton Chekhov fue uno de los primeros creadores de teckels de Rusia. En 1892, prometió a Chekhov que le haría llegar dos cachorros de esta raza, aún casi desconocida en el país. Sin embargo, por la distancia que les separaba tardaron más de un año en llegar a casa del escritor. Una vez allí, Bromine y Quinine disfrutaron ladrando a los criados y jugando con los pacientes, como describiría Chekhov en varías ocasiones.

 

  • Andy Warhol

En 1970, Jed Johnson pareja de Warhol en la época le convenció para acoger a Archie. Desde ese momento se hicieron inseparables, hasta el punto de llevarlo a restaurantes y esconderlo bajo el mantel o la servilleta por si aparecía un inspector de sanidad. Dos años más tarde, Amos, otro teckel se unió a la familia.En ese momento los actos sociales de Archie acabaron, pero se divertía jugando con Amos en casa.

 

  • E.B White

El autor de “Stuart Little” y “La telaraña de Carlota” convivía con Fred, y más tarde con Minnie y Augie. El escritor era un apasionado de los perros, pero sentía debilidad por los teckels. Estos perrunos fueron protagonistas de algunos de sus ensayos, y le gustaba especular sobre por qué sus perros se comportaban como lo hacían.

 

  • David Hockney

David Hockney tenía muy claro una cosa. Su máxima inspiración para la pintura provenía de Stanley y Boodgie, sus dos teckels. Dicen que tenía lienzos y pinturas por toda la casa, cerca de los lugares preferidos de estos perrunos, para poder pintarlos en cualquier momento. Fueron retratados cientos de veces, y en 1998 se publicó un libro recopilando estas obras: “David Hockney’s Dog Days”

Y a vosotros, Wagglers ¿Os gustan los teckels? Dentro de poco investigaremos sobre artistas y nuestros amigos gatunos ¿Conocéis alguno?